EI_Aserrin_Aserran_Actividades Patio (1)No podemos dejar de hablar de la gran importancia que tiene para los niños la posibilidad de jugar al aire libre. Es frecuente que por error se infravalore este tiempo, considerándolo simplemente un recreo, una oportunidad de desahogo, o un pequeño descanso para los educadores. El espacio exterior, especialmente si están bien pensados y si los adultos son conscientes de su importancia para el niño ofrece oportunidades de experiencias irrepetibles, de aprendizajes de gran riqueza que no se pueden sustituir en espacios cerrados:

  • Por la variedad y diversidad de estímulos para la acción: el paso de las estaciones, los cambios de tiempo, la temperatura, el aire o el viento, el sol o las nubes, los pájaros, las plantas, los ruidos de la naturaleza o de la calle. Todo ello tiene propiedades para despertar la curiosidad y el interés de los niños, estimulan la observación, empujas a los niños a hacerse preguntas, a buscar explicaciones, a establecer relaciones, a recolectar y coleccionar, posibilita la evocación y posibilita el lenguaje.
  • Por la gran cantidad de sensaciones que ofrece la naturaleza: lo que pueden ver (los colores, las formas, el movimiento, la luz), lo que pueden sentir (la temperatura, el aire libre en la piel, el roce de las plantas, de la arena, del agua…), lo que pueden oír (el susurro del aire, las voces son mucho más difuminadas, los ruidos de un avión, el canto de los pájaros), lo que pueden oler…
  • Por el goce de la libertad de movimientos, del placer de correr pequeños riesgos en espacios más amplios, más irregulares, más retadores que los del interior, de acrecentar las capacidades corporales. Y la posibilidad de jugar y experimentar con elementos como la arena, el agua, las hojas, de manera diferente y mucho más intensa que en el interior.
  • Por las posibilidades diferentes del “Juego Social”: de acercarse o alejarse, de mantenerse junto a los otros niños o buscar la soledad, de compartir los juegos (esperar, turnarse, reír juntos) o mantenerse en la tranquilidad y en la observación. También de probar a alejarse del adulto o reunirse con él.