• EI_Aserrin_Aserran_Actividades Siesta (3)El hábito de dormir bien y conciliar el sueño por sí solo, se adquiere a partir de la actitud adecuada de los adultos, basada en la calidad y ritmo de los cuidados que se le dispensan al niño en la atención de sus necesidades básicas. A medida que el niño va creciendo, los factores afectivos y educativos desempeñan cada vez un papel más importante en las características del sueño y sus alteraciones.

 

  • Los hábitos de sueño que vayamos permitiendo al niño, serán los que van determinando su manera de dormir. Además en el sueño es necesario tener en cuenta los factores psicológicos, emocionales, ambientales. Situaciones especiales, en la vida del niño, como por ejemplo tener un hermanito, acudir por primera vez a la escuela, enfermedad o viaje de los padres, etc… , así como el ruido, la excesiva luz o calor…, pueden producir alteraciones en el sueño.

 

  • EI_Aserrin_Aserran_Actividades Siesta (6)La falta en las horas necesarias de sueño y descanso tienen consecuencias en la actividad vital del niño y en su salud: cuando los niños no duermen las horas necesarias, o se les cambia el ritmo y la rutina diaria de sueño se muestran más inquietos, llorosos, tienen dificultades  en la atención y son más dependientes del adulto.

 

  • Desde la Escuela se contribuye a educar el aprendizaje de esta rutina diaria, siendo los adultos los responsables de crear hábitos de sueño saludables (acostumbrarles a cumplir un horario de sueño, etc.), pero siempre respetando los rituales que inducen al sueño propios de cada niño.